lunes, 13 de febrero de 2012

Consumo de heroína en España

La heroína o 3-6-diacetilmorfina, conocida en argot como caballo, sugar, papelina, chute, dama blanca, goma, lenguazo, pasta o polvo blanco, pertenece al grupo de los opiáceos semisintéticos y fue aislada a finales del siglo XIX, mediante la acetilación del clorhidrato de morfina, una sustancia natural que se encuentra en la planta adormidera (Papaver somniferum). Las propiedades farmacológicas del opio se conocen desde hace más de 5.000 años. Durante siglos se ha utilizado por sus efectos analgésicos, antitusivos y somníferos, y como droga por sus efectos sedante y euforizante. En el siglo XIX, la morfina comenzó a utilizarse como potente analgésico en la guerra civil americana y en la franco-prusiana, y con la posterior síntesis de la heroína, se creía haber hallado una sustancia más potente que la morfina y que carecía de algunos de sus efectos negativos, en especial su elevada capacidad de adicción. La heroína se comercializó para el tratamiento del dolor, la tos y la disnea, pero el paso del tiempo demostró una capacidad de adicción mucho más intensa, lo que llevó progresivamente a su retirada y finalmente a su prohibición, a pesar de lo cual continuó su producción, tráfico y consumo, convirtiéndose en un problema sanitario de primera magnitud en la sociedad occidental. En los últimos datos publicados por el Observatorio Español sobre Drogas, se aprecia una tendencia descendente en el consumo de heroína y de sus complicaciones, a pesar de lo cual sigue estando presente en el 84% de los casos de muerte por reacción adversa al consumo de drogas.

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