viernes, 17 de febrero de 2012

Clinica sobredosis LSD

Las percepciones sensoriales pueden volverse negativas y agresivas contra el propio individuo (micropsias, macropsias), sensación de fragmentación o desintegración del yo, y pueden conducirle a un estado de terror y pánico, con ideas delirantes y paranoicas, conducta agresiva y violenta y actitudes inapropiadas que pueden poner en riesgo a su entorno o al propio individuo. Además aparecen mareos, debilidad, somnolencia, náuseas, hiperventilación y parestesias. No se conocen muertes directamente atribuibles al LSD, pero se han producido accidentes fatales por precipitación y suicidios durante el estado de intoxicación.

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